21/10/2009
El bungee ya está, ahora falta tirarse en paracaidas
Fuera del tenis y de ser uno de los mejores tenistas del mundo, la fantasía de David, amante de la adrenalina, era tirarse en bungee jumping y en paracaídas. La primera se le dio en Viena en octubre 2004, mientras jugaba un torneo. La otra está pendiente. Así recuerda esa experiencia: "En el puenting ves el piso, pero me dije algún día lo voy a hacer. Estabamos en Austria, y el torneo te ofrece actividades. Les pedí que propusieran algo que tenga adrenalina. Una persona me dijo que tenía la actividad para mí. Pensé: o me tiro ahora o no me tiro más. Era una pelicula de terror, había lluvia, viento y frío. Subimos ascensor cerrado, salimos a 150 metros de altura con un viento bárbaro. Estaban las cámaras, alguien se tenía que tirar. Fue increible, me pusieron un mameluco y no tenía vuelta atrás. Tenia el pulso a 2000, era de 140 parado. Salimos a un trampolín, me despedí de los chicos y me tiré. Fue increíble".