El Secreto de su Garra

Otra vez David, otra vez la Copa Davis. Unidos como uno solo, conjugando ese romance eterno que solo tiene explicación en el sentimiento incondicional de David por vestir y sentir la camiseta de su país. Ante muchas adversidades, Argentina ganó una serie complicadísima con David, una vez más, como el héroe de la película.

Se lesionó, sufrió, viajó y ganó. En ese llanto del final, en ese grito que sale desde el alma se refleja lo que fue una de las proezas más intensas de su carrera. Lesionado, dolorido, pero entero y ganador. Ese es David. Así es Nalbandian, un elegido, un diferente, un deportista que nos hace sentir orgullosos de ser argentinos.

Fue triunfo en cuatro sets, por 7-5, 6-3, 4-6 y 6-4. Su víctima fue Vinciguerra, pero poco importan los números o el rival a la hora de medir emociones. "Jugué por mi bandera, por mi patria", dijo emocionado David tras el partido. Pocas palabras, pero que resumen todo. Mucha emoción, que nos permite poder soñar con la "ensaladera".

Foto: daylife.com